viernes, marzo 13, 2015

St. Patrick Cupcakes y los cabreos que me cojo yo sola

St. Patrick's Cupcakes - Chocolate Guinness y Crema de Baileys!

Lo he vuelto a hacer. He vuelto a darle una nueva oportunidad a los libros de Tamara Jane.
No soy de levantar el dedo y acusar y mucho menos dar nombres y detalles porque Internet es un libro infinito de cosas que se dejan aquí un día y se quedan para siempre, cosa que me parece un error porque todo el mundo tiene derecho a cambiar de opinión sin que se le acuse de hipócrita.

Y es que tengo esta cosa con Tamara Jane.
Tamara Jane es una Cake Designer neozelandesa. Igual no lo sabeis pero casi seguro que teneis un libro suyo en la estantería, si. Ese oscuro con un decadente cupcake rojo en la portada, "Divine Cupcakes".Mucha gente lo tiene y rara vez he escuchado a alguien prestarle atención. Todos tenemos libros de "ese tipo", ¿a que si?

Tempt - la microtienda de Tamara Jane en Wellington (NZ)

Pues tiene otro más, "Celebration Cupcakes". Este se lo compré en mano, en su pequeño rinconcito de Wellington, la primera vez que visité la Tierra Media. Me lo firmó y todo y me trató muy bien.

Así que la segunda vez que fui a NZ, mentalizada que iba a estar allí unos meses, me puse en contacto con ella para asistir a alguno de sus cursos. Todo bien, todo correcto. La señora parecía, aunque distante (tan distante como puede estar alguien al otro lado del planeta) halagada y conforme. Tan bien iba todo que semanas antes de ir ya tenía el curso apalabrado y pagado a medias, y hasta me dieron "saludos" y una carta de recomendación para ella de parte de Carlos Lischetti -con quién hice un curso maravilloso donde además coincidí con las maravillosas Elena de Ponona Cakes y Gabriela de Gaby Sweets. La carta de recomendación la guardo como oro en paño, ya que le comenté a Carlos que me marchaba a buscar trabajo en Wellington. Aunque luego no lo encontrara


El libro, algunas capsulas y el cupcake de chocolate y raspberry que le compré - sabia mejor que pinta tenía, la verdad.

Pues la cosa viene con que, una vez allí, la señora desaparece. No me atiende, no me contesta y me va posponiendo el curso hasta que ya me es imposible atenderlo (pero ya dudaba que fuera a impartirlo) y el último día de mis dos meses largos en Wellington, me devuelve el dinero la chica que tiene en su tienda. Y nunca más se supo.

Para colmo, cada vez que he intentado hacer alguna de sus recetas me salen las cantidades mal, el proceso está mal (no mal, pero de otra forma los resultados son mejores) y siempre acabo tirando los libros por el suelo, pisándolos y acordándome de su estampa. Representa para mi lo mejor y lo peor de Nueva Zelanda. Era lo que quería hacer, era con quien quería trabajar, dónde quería empezar mi nueva vida, era lo más bonito del mundo. Pero una vez allí se me ignoró y todo salió mal y no pude quedarme y tuve que volver con el amarguísimo sabor de boca de quien no ser aceptado por no ser lo bastante bueno.

Pero no dejo de recoger los libros, mirar la firma y su mensajito "Happy Baking, Isabelle" de cuando en cuando y volver a intentarlo. Por si alguna vez consiguiera hacer funcionar sus puñeteras recetas, por si alguna vez saliera bien la cosa. Como ahora. Publico su receta con mis variaciones porque si, me temo que son necesarias.


Una Guinness y un chupito de Baileys y a celebrar San Patricio como verdaderos Irlandeses!


Esta es su receta para St. Patrick's Cupcakes. Cerveza negra y crema irlandesa.
Cantidades para 24 cupcakes.

250 ml. stout beer (cerveza negra, Guinness o cualquier otra).
250 gr. mantequilla
60 gr. cacao puro (yo le puse 75 gr.)
280 gr. harina normal (lejos de restarle el extra de cacao, tuve que añadir unos 20 gr. más)
400 gr. azúcar normal
1 1/2 tsp levadura química (lo subí hasta 12 gr.)
2 huevos
170 gr. sour cream (no soy fan de la crema agria así que usé yogur griego natural, mejora la textura y mantiene el sabor más que la crema agria, pero la receta es así, no solo en este caso, así que os invito a que las probeis de ambas formas).

Frosting:
400 gr. icing sugar
125 gr. mantequilla
3-4 tbsp Baileys Irish Cream (o cualquier otra crema irlandesa)
1 tbsp de leche

Este frosting no tiene problemas. Pero la cantidad no es suficiente para los 24 cupcakes. Me faltó exactamente 1/3 de la crema, con lo que las cantidades optimas (que utilizaré la proxima vez que los haga) serían, cómo mínimo un 30% más:

530 gr. icing sugar
166 gr. mantequilla
70-80 ml. crema irlandesa
1 tbsp leche (una vez más, le añadí yogur griego en lugar de leche, me gusta más la textura que da).

Proceso.
Según el libro, hay que calentar en un cazo la cerveza, derretir la mantequilla y añadir el cacao, homogeneizar y apartar para que enfrie un poco.
Blanquear el azucar con la crema agria (o yogur) y añadir los huevos uno a uno sin dejar de batir.
Yo no estoy deacuerdo por varias razones con comenzar blanqueando el azucar con el lacteo y luego añadir los huevos. El lacteo debería ir al final, intercalado entre la harina. En cualquier caso, salir sale, lo hagais como lo hagais. Pero sale mejor de otra forma.
Sigamos.

Tenemos nuestra cerveza con la mantequilla derretida y el cacao a un lado. Por otro, el azucar con el lacteo y los huevos. Y aparte, tamizaremos juntos la harina y la levadura química.
Sin dejar de batir a velocidad mínima, verteremos nuestra mezcla de cerveza a la de los huevos hasta que se integre todo. Luego, en dos o tres veces, añadiremos la harina tamizada.

Llevar a moldes y esto a horno precalentado a 180º durante 17 minutos. Yo le di cerca de 25. Al ser dos bandejas tarda un poquito más en cocinarse. La bandeja de abajo quedará planita, la de arriba, muy "bufada". No hay que dejar una bandeja fuera una vez preparada porque la levadura química actuará antes de tiempo y no nos quedarán bien. Quizá por eso es mejor reducir la receta a la mitad y hacer solo 12 cupcakes. Pero si teneis un horno grande y hermoso que cueza bien, adelante con las dos bandejas. Yo tengo un horno antediluviano y he aprendido aeronautica para poder sacarle partido sin que me desgracie las cosas.

Una vez cocinados, sacar a rejilla y dejar enfriar. Mientras preparamos el frosting.
Tamizamos el azucar glas (confectionery sugar, más fino que el glás, ya sabeis), verteremos la mantequilla pomada y la integramos con cuidado de no montar una rave (de tanto "esnifar" azúcar glás es que ni comí, no tenía hambre). Luego las cucharadas de crema irlandesa y si nos queda algo dura, añadir una cucharadita de leche o dos. Esto va al gusto y dependerá de la temperatura ambiente o de la textura que busqueis.

Aparte, el libro trae unas nociones para dibujar pequeños "shamrocks" o tréboles de San Patricio en icing sugar para decorarlos luego. A mi, simplemente, no me salieron. No me sale bien la mezcla de icing sugar. O muy dura o muy líquida. Y las proporciones del libro, de nuevo, no me funcionaron. Así que opté por unos corazones verdes con glitter en fondant con efecto marmolado.

Esto más que una receta es un despropósito y una pataleta y yo lo sé. Mis disculpas. Pero me hacía falta desahogarme. Mucho. Pero solo tengo dos opciones: o quedarme sentada mirando la lluvia caer y morirme de melancolía por lo que no pudo ser, o seguir dándole patadas a los libros y enfurruñarme, cabrearme, patalear, insultar y aprender insultos irlandeses cada día para insultar todavía más y mejor a las paredes. O sea, seguir andando. Y eso es lo que hago. Como nos decimos mutuamente una buena amiga y yo, seguir andando, sin mirar atrás. Pasito a pasito.

La fotografía no les hace justicia... tengo que mejorar la técnica!

Con todo, son muy sencillos de hacer, están muy buenos, sabrosos y esponjosos y el puntito de la crema de orujo en la crema es lo más. Así que poneos! Me acabo de "jampar" el último y me estoy comiendo hasta el papel! A tiempo estoy de hacer más, que San Patricio es el martes que viene!