lunes, octubre 13, 2014

221b Baker Street - A Study in Sugar

Mantelpiece on 221b - the fireplace, the mail, the red gift from Irene,
the mirror, the apple from Moriarty, the tea with extra eyes...


Ha pasado un tiempo. Necesario. He estado haciendo cosas. Algunas buenas, la mayoría regulares, algunas malas también. Pero quiero enseñaros oficialmente una de las joyas que he logrado en estos meses. No sé qué camino tomaré a partir de ahora, supongo que seguiré haciendo cosas, pero voy a pararme un poco a resaltar desde este momento algunas de las cosas buenas que he conseguido en estos meses.

Una de esas cosas, como os digo, de las más bonitas, es mi replica en sugarpaste del 221b de Baker Street. A poco que uno sea fan del detective Sherlock Holmes, sabe que esa es la dirección londinense del conocido personaje de Sir Arthur Conan Doyle. Yo siempre he sido una seguidora. Me encantan los detectives y las historias de misterio. Ya podeis hablarme de Agatha Christie que del Profesor Layton, que yo os cuento. Y Sherlock, la serie de la BBC, me ha "iluminado" estos meses y me ha descubierto una comunidad asombrosa de gente que me ha enseñado cosas de mi misma.

Por eso realicé, como os conté en anteriores post, varios proyectos reposteros que tenian que ver con dicha serie. Y es que estoy loca por el actor -ese de nombre rarísimo- pero ya os digo, ya lo estaba antes por el personaje. Así que me embarqué en un diorama que reprodujera parte del set de la serie...

Estas son imagenes tomadas del apartamento de Sherlock Holmes y John Watson, de la serie y del set. 

Sherlock 221b Baker Street living room set

Le Corbusier armchair - carpet details- Image by Sherlockology

Khussa shoe a.k.a. the secret cigarette case - Image by Sherlockology

Y este es mi trabajo final.
Lejos de verlo terminado como yo quería, pero mucho más lejos de como empezé con la idea.

Billy the Skull, the golden teapot, the Valz for John and Mary, the earphones in the Bison Skull...

I.O.U.

El detalle de la alfombra, el de las rejas exteriores, el pequeño mapamundi plateado...

cigarrillos en la babucha... y también en Billy the Skull!








Este trabajo se realizó en dos semanas, a veces trabajando durante 20 horas seguidas, a veces apenas media hora. Depende de la inspiración de ese día. El trabajo de la alfombra o del papel de la pared me llevó a querer arrancarme los ojos. Y pude perfeccionar mi habilidad para pintar sobre fondant. Porque absolutamente todo está hecho con fondant. Las bases son dummies, incluido el sillón y apenas hay un par de palillos que sujetan la mesita, la lampara y el atril. Debo admitir que me faltó la figura central. Quería modelar a Sherlock sentado en su sillón, tocando su violín, pero no pude seguir y el fondant.. pasados unos dias, empezó a darme problemas por la cantidad de humedad en el ambiente... así que así se quedó. Espero que os guste...

Aquí os dejo el que hubiera sido mi acabado final ideal...

"oh, yes, of course..."


Esto es, probablemente, uno de los trabajos que más me gustan de todo lo que he hecho este año pasado. Quizá porque era personal, no estaba en mi mejor momento y para mi era lo más parecido a un reto... Lo dicho, seguiré publicando cosillas, pero esta, esta es mi favorita.

miércoles, abril 02, 2014

Cinnamon Rolls - Rollos de Canela



So, OK...
Estoy algo perdida -a todos los niveles y sentidos- pero vamos recogiendo lo que encontramos para levantar un puente nuevo, y mientras, va saliendo el sol y cada vez hay más horas de luz. Así que hoy he probado una de esas cosas que se quedan en la lista de "pendientes" más por falta de tiempo -y esta receta necesita mucho tiempo de leudado- que por dificultad. Aunque dada la involución de mi estado mental y aptitudes, esto es ya todo un reto para mi.

Así que hoy ha salido del horno una masa de brioche, suave pero firme y muy lisito. Justo justo como me daba miedo que no saliera, así que, "reto desbloqueado!". Unos rollos o bollos de canela, cinnamon rolls, o cinnamon buns, depende a quién le preguntes porque mi teoría es que "buns" es para este tipo de masas pero si lo buscais en internet, os aparecerá la masa hojaldrada, que yo creo que es más para los "rolls". Cosas del léxico! Pero estoy muy contenta. Me han quedado muy bien. No les he sacado foto del interior porque ni me ha dado tiempo y como aquí apenas hay luz, estaban recien salidos del horno cuando he tomado estas pobres fotos. Necesito buscarme un rincón y "adecentarlo" para las fotografías. Lo apunto en la ya interminable lista de cosas que debería hacer.


Cinnamon rolls.
Receta para unas 10-12 unidades.
Molde desmontable de 30 cm (yo he usado fuentes de porcelana)
Tiempo: mucho. De 3 a 4 horas de leudado + 25-30 minutos de cocción.

Ingredientes para la masa:

125 ml leche
125 ml de agua
100 gr de mantequilla + extra para engrasar
2 cucharadas de levadura seca (unos 30 gr.)
50 gr. azúcar
550 gr. harina tamizada + extra para el amasado
1 cucharadita de sal (unos 4 gr.)
1 huevo + 2 yemas, batidos

Ingredientes para el relleno y glaseado:

3 cucharadas de canela en polvo (45 gr.)
100 gr. azúcar moreno claro
25 gr. mantequilla, derretida
1 huevo batido (para pincelar)
4 cucharadas de azúcar
3 cucharadas de agua caliente

Proceso:
1. Calentar el agua con la leche y la mantequilla hasta que se derrita. Dejar enfriar.
2. Cuando esté tibia, añadir la levadura con una cucharada del azúcar. Filmar el bol unos 10 minutos. Empezará a burbujear. Cuidado de no "quemar" la levadura. La leche debe estar tibia.
3. Tamizar en un cuenco o bol de amasadora la harina con el resto del azúcar y la sal. Hacer un hueco en el centro.
4. Verter la leche en la haria. Añadir el huevo y las yemas batidas. Mezclar todo bien para formar una masa gruesa y pegajosa. Pero no demasiado pegajosa.
5. Llevar la masa a una superficie enharinada y amasar hasta que nos quede una bola firme, bien integrada, sin grupos, dura y lisa. Esto se consigue amasando firme pero suavemente, añadiendo la harina de poco a poco hasta que no se nos pegue en la mesa.
6. Llevar la bola a un cuenco ligeramente enharinado y cubrir (yo suelo utilizar papel film y un trapo de cocina). Hay que dejarlo reposar un mínimo de 2 horas. En este tiempo, la masa doblará o triplicará su tamaño. Puede dejarse toda la noche.
7. Preparar el relleno mezclando 2 cucharadas de canela con el azúcar moreno. Engrasaremos también las bandejas o moldes que vayamos a utilizar.
8. Llevaremos nuestra masa a la superficie ligeramente enharinada. Golpeandola suavemente, la extenderemos hasta formar un rectánculo de unos 30 x 40 cm y como 1 cm de grosor. Si es más o menos, no importa. Lo importante es tratar la masa con delicadeza, que no se rompa ni se fuerce ni se estire con agresividad porque estropearemos todo el trabajo de leudado de las horas anteriores.
9. Pincelaremos nuestra masa con la mantequilla derretida.
10 Esparcir el relleno sobre la masa, presionando suavemente para fijar el azucar y la canela a la masa. Dejaremos un extremo sin cubrir de unos 2-3 cm de ancho. Esa parte será lo que luego "selle" nuestro rollo.
11. Enrollaremos nuestra masa desde el extremo cubierto, suavemente, sin presionar demasiado hasta llegar a la esquina que hemos dejado sin relleno.
12. Con un cuchillo de sierra, cortaremos nuestro cilindro en 10-12 fragmentos de 2 - 3 cm de ancho, procurando no aplanarlo ni cogerlo con agresividad. Llegados a este punto vereis lo suave y delicada que es la masa. Así hay que tratarla.
13. Colocaremos nuestros rollos -ahora espirales- en nuestras bandejas o moldes, sin presionarlos demasiado unos contra otros. Todavía deben crecer mucho más. Si os falta sitio, preparad más bandejas, pueden esperar.
14. Cubrir con film, dejar leudar de 1 a 2 horas más.
15. Pasado este tiempo, precalentar el horno a 180º.
16. Pincelar los rollos con huevo y llegar al horno entre 25 y 30 minutos.
17. Mientras tanto, prepararemos el graseado calentando las 3 cucharadas de agua y diluyendo en ella 2 cucharadas de azúcar.
18. En cuanto salgan nuestros rollos (ya creciditos y morenos y olorosos) del horno, los barnizaremos con el glaseado.
19. OPCIONAL: Antes de pasar nuestros rollos a una rejilla para que terminen de enfriarse, podemos espolvorear azucar glas y canela por encima. O decorarlos con un glaseado más denso de azúcar o chocolate blanco. Todo eso, va al gusto. Solos, tal cual, solo con el glaseado inicial, están de muerte.

Espero que os gusten.
La receta es del fantástico compendio de Blume. Lo he encontrado en original aquí, por cierto.
Es una maravilla de andar por casa. Muy recomendable.

Espero que, si los haceis, os gusten tanto como me estan gustando a mi!

jueves, marzo 06, 2014

Saint Patrick's Day - Irish Coffee Cake




Apenas quedan 10 días para San Patricio, el patrón de esta puñetera isla de Irlanda. Digo puñetera pero no en peyorativo, es que son así. Así se los encontró San Patricio cuando vino de misiones y tuvo que saltarse a la torera todas las leyes de la física para convencer a estas gentes y que lo tomaran en serio. Testarudos, guerreros, fiesteros, paganos, cotillas y supersticiosos. Así son los irlandeses. Por sus venas corre sangre vikinga y no se les olvida! Solo pensad en Juego de Tronos y no solo en sus paisajes -que también-, son iguales solo que visten de chandal en vez de pieles!
Pues así celebran San Patricio, bebiendo y festejando a su patrón!

Y yo lo voy a hacer "comiendo", o más bien, explorando un poco la cocina irlandesa para hacer algunos postres tradicionales.

Decir que un plato es "a la irlandesa" señala que va a llevar whiskey si o si por alguna parte. O cerveza. O cordero con patatas.
Son así. Bueno, no todo, claro, pero es para entrar en materia.

El más internacionalmente conocido "plato" irlandés es su café irlandés, el cual lleva una parte de whiskey, una parte de café expresso, dos cucharaditas de azúcar y dos cucharadas de nata (sin batir). Fuerte y para un frío día de San Patricio, el 17 de marzo.

De ahí sale esta tarta, un Irish Coffee Cake.
Aquí está la receta original y esta es mi adaptación.






Ingredientes:

Para el bizcocho:

130 gr. mantequilla
130 gr. azúcar
2 huevos grandes, a temperatura ambiente
130 gr. harina floja
7 gr. levadura quimica
30 gr. cacao puro (esto es opcional, la receta original no lleva cacao, pero yo no pude resistirme)
1 pizca de sal
15 gr. café liofilizado (instantaneo)
30 ml de agua hirviendo

Para el jarabe de café:

150 ml. de café diluido en agua hirviendo
80 gr. de azucar
45 ml. whiskey irlandés

Para el relleno:

300 ml de nata para batir
60 gr. azúcar glas
30 ml. whiskey irlandés

50 gr. aprox. de pistachos (o avellanas) troceados para decorar.

Preparación previa: sacar del frigorifico los huevos y la mantequilla, deben estar a temperatura ambiente. En cambio, la nata que usaremos para el relleno debe estar todo lo fria posible, para que luego monte bien. Con una hora, hora y media de antelación esta bien para ambas cosas.

Precalentar el horno a 180º y engrasar un molde de 20 cm. (dará para unas 10-12 raciones)

Blanquear la mantequilla pomada con el azucar hasta que esté "light and fluffy" (me encanta esa expresión). Añadir los huevos, uno a uno, batiendo bien para dejar entrar cuanto más aire mejor a nuestra mezcla. Eso la aligerará y será más suave.
Mientras, tamizar la harina con la sal, la levadura y el cacao.
Disolver el café instantaneo en el agua caliente y añadir a la mezcla junto a 1/3 de nuestra harina, para evitar que se corte. Incorporar bien y añadir el resto de la harina. Batir lo justo para integrarlo todo pero no muy rapido, no queremos sacarle demasiado aire a nuestra masa.
Verter en el molde y llevar al horno durante unos 35-45 minutos (yo llegué hasta los 50' porque mi horno es un tortugazo). Cuando esté hecho (vereis que bizcocho más suave!), sacais unos instantes dentro del molde y luego lo traspasais a una rejilla.

Cuando esté enfriandose (no del todo frio) prepararemos el jarabe, para embeber el bizcocho. Preparamos el café, vertermos el azucar y el whiskey y lo diluimos todo bien.

Cortamos el bizcocho en dos capas y las separais con cuidado de no romperlas. Con un pincel, embebeis bien cada uno de los bizcochos y dejais que se enfrien por completo. Si teneis tiempo, de 2 a 3 horas. Si no, llevadlos a la nevera y en media hora estará listo.

Para nuestra chantilly de whiskey debemos esperar hasta que todo esté listo y bien frio. Y casi previo a servirlo. Ya sabemos lo "especialica" que es la nata a la hora de montarse. Yo hasta suelo enfriar el bol metálico donde la voy a montar, con eso lo digo todo!

Empezaremos a montar la nata y cuando esté a medias, le añadiremos, a cucharadas, el azucar glas y por último, el whiskey, igualmente a cucharadas, sin dejar de batir. Montar nata parece facil pero mezclarla con liquidos es complicado y más llegar a cogerle el punto perfecto. Si no llegamos, se nos licuará. Si nos pasamos, haremos mantequilla "a la irlandesa" (que tampoco está mal pero no es lo que queremos ahora mismo).



Una vez montada, rellenamos con una generosa cantidad nuestra primera capa de bizcocho "borracho" y cubrimos con la segunda. Vertemos el resto sobre esta ultima capa y acabamos con los pistachos decorados. Dado que la chantilly es una crema muy suave y de poca consistencia, el bizcocho superior debería ser más fino para que pesara menos, porque si no, se nos saldrá por los bordes, pero es una tarta "casera", así que tampoco es grave, ¿verdad? Le da ese punto tradicional, rollo "vintage" ¿no?





Sugerencia: Es una tarta increíblemente ligera, fácil de comer, fácil de enamorarte de ella, y fácil de emborracharte con ella! Pero también dificil de transportar! Un poquito de mantequilla en la chantilly y ganaremos una consistencia ideal! Solo es una sugerencia!

Nota: lo siento por las fotos, mi cámara está oficialmente muerta y el móvil no da para más >_<

Alegría! Aquí no hay carnavales pero San Patricio tiene varios días de fiesta, desfiles, mucho verde y si, mucho alcohol también! Jajaja





martes, febrero 04, 2014

Keep Calm and be a Cumberbitch - Receta: Cupcakes "Sherlock"



Vale. ¿Por dónde empiezo?
A ver, tengo varios post preparados desde diciembre. Quería hablaros de Belfast y mi nueva vida aquí, de porqué me está costando adaptarme, de porqué estoy enfadada con el mundo, de varias recetas originales mías con ingredientes de aquí (prometo subirlas).

Pero no puedo hablar de todo eso ahora mismo. Sigo enfadada con Belfast y con la vida, pero un poquito menos. Quiero contaros un secreto. Mi gran secreto.
Soy una Cumberbitch, y eso me está salvando la vida.

También soy una "Drama Queen", ¿vale? Si alguna vez he tenido vocación de algo ha sido de actriz, de cuentacuentos, de Consulting Liar, de inventora de personajes e historias. Y cuando no puedo más con mi vida, me retiro a mis aposentos mentales y me quedo allí durante semanas evitando mirar la realidad porque duela mucho y porque cuando duele, puede conmigo.
"Qué estupidez", pensareis. "Qué cobarde y qué mediocre" añado yo misma.
Soy consciente de ello. Y llegar a Belfast después de varios años sin deshacer la maleta me ha dejado totalmente fuera de juego. Mucho. Y muy mal.




Por eso, tras la Navidad, concretamente tras un momento determinado, me aislé en mi "palacio mental" -que es una cosa que aparentemente existe pero que yo debo tener un carromato de gitanos más que un palacio-. Y eso me está salvando la cordura. Aislar mi mente centrándola en un solo objeto de deseo, un arquetipo, y poniendo en "mute" los demás asuntos pendientes que no soy capaz de abarcar por el momento.

"Ya me he perdido", direis. Muy bonito el topic para un blog de cocina, eh? Lo siento, soy una "Drama Queen". Teneis que verme cocinar con la Obertura 1812 de fondo y a todo trapo.




¿Qué qué estoy contando? Pues eso, que soy una "Cumberbitch". Suena feo pero es genial. Primero me llamó la atención como fenómeno sociológico y hasta como religión o secta. Según estudios, hacía décadas que no se presentaba un fenómeno mediático tan rapido y exacerbado como este. Cumberbitches se llama al fandom (seguidores, fans) de Benedict Cumberbatch. El actor que intepreta Sherlock de la BBC.
Me fascinan los tíos raros de ojos tremendos como pozos para caerse dentro, ¿qué le voy a hacer?!
Que le pregunten a David Duchovny (el Agente Mulder), que seguramente todavía tendrá ordenes de alejamiento con mi nombre por su casa! Juas!






Grabado a fuego ya en mi cabeza, no se me va a olvidar el nombre de Cumberbatch en la vida. Basicamente porque estoy encontrando inspiración en muchas cosas alrededor del fenómeno "Cumberbatch" y no paro de escribir relatos, modelar en pasta de azúcar un macroproyecto o inventarme recetas por inspiración de otras fans (aún más fans que yo, que insisto, lo mio es platónico, pero ahí fuera hay mucha loca suelta). Así que, si eso me mantiene cuerda y con ganas de hacer cosas y probarme a mi misma, permitanme decirles que si, soy una Cumberbitch, y orgullosa.




La receta: Cupcakes "Sherlock".

Esto es genial. Me he reído muchísimo haciendo esto.
Resulta que hay una red social llamada Tumblr, vale? Basicamente son fotos y gifs de casi cualquier cosa, sobre todo de series y peliculas. Pues Tumblr está tomado por Cumberbatch y Tom Hiddleston (Loki) y a modo de broma, se me ocurrió preguntarle a un grupo de fans locas por un "sabor" para un hipotético postre, tarta, galleta o cupcake que recordara o evocara el personaje de Sherlock Holmes de esta serie.



En qué momento! Madre mía que de reír! Pasaron de hablarme de chocolate con chili a hablar de otras cosas que no se pueden decir y mucho menos utilizar en materia alimentaria! Basta decir que siquiera conseguir algunos de esos "ingredientes" quebrantaría varias leyes aunque probablemente todas las locas del mundo me pondrían un monumento. Qué de reirme!

El caso es que me sugirieron varios sabores acorde a la personalidad que el personaje les inspiraba:

1. Oscuro, clásico, amargo. Chocolate negro.
2. Ingenuo, infantil, adorable. Marshmallows.
3. Tentador, sutil, delicado. Frambuesas.
4. Peligroso, extravagante, picante. Chili.
5. Alguna referencia gay. Sprinkles rosas.

Esto último fue literal, debía llevar sprinkles rosas.
El personaje tiene componente gay/bisexual/pansexual muy fuerte.

Y ahí tenia mis ingredientes. Y esto fue lo que conseguí:





¿Vamos con la receta?
Os juro que es genial, de los mejores choques de sabor que he logrado en mi vida. Es un hijo mío y la he bautizado con ese nombre: Sherlock.Y está de traca!

Básicamente es un bizcocho de chocolate negro con trazas de café. Un relleno de puré de frambuesas frescas. Un frosting de nubes emulsionado con un poco más de puré de frambuesas. Salsa de chocolate con chili. Una frambuesa on the very top.

Madre de dios, qué obsceno está esto y qué bueno. Para nada empachoso y no hay sabor que no se note, que eso me encanta. No me gustan nada las elaboraciones que abusan del azúcar o la mantequilla. Y este no es el caso.




INGREDIENTES UN LAYER CAKE DE 20 CM. O 18 CUPCAKES

(A mi me salió un layer cake de 2 capas de 18cm. y 6 cupcakes normales)

Masa:
150 gr. chocolate negro en trocitos para fundir
175 gr. harina floja o de repostería
25 gr. harina de maiz
200 gr. azúcar normal
7 gr. levadura química
200 gr. mantequilla pomada + extra para engrasar el molde
3 huevos a temperatura ambiente
2 cucharadas de café liofilizado disueltas en agua caliente o una cucharada de esencia o licor de café.

Frosting:
170 gr. mantequilla pomada
250 gr. azúcar glasé
220 gr de Fluff de frambuesas (un bote entero, vamos)
100 gr. puré de frambuesas bien escurrido.*Si no queréis gastar en frambuesas, que van caras, se pueden usar en conserva -bien escurridas- o mermelada de frambuesa.
Salsa de chocolate:
100 gr. de chocolate con chili (usé el de Lindt) (si no se tiene a mano, se puede pulverizar una pizquita mínima de copos de chili y mezclarlo con el chocolate fundido).
50 gr. chocolate negro normal
50 gr. de mantequilla *(esto no lo usé, lo cual fué un error porque el chocolate cristaliza y se vuelve duro. Si queréis una ganache, mezclar el chocolate fundido con mantequilla o nata para que no se ponga duro y sea una salsa).
Frambuesas enteras, lavadas y glaseadas.
Sprinkles rosas (cristales, fideos, bolitas...)


Precalentar el horno a 180º.
Engrasar el molde que prefirais. Con esta masa se obtiene un buen bizcocho, firme, de unos 9 cm de alto para un molde de 18cm. Echad cuentas.

Derretir el chocolate para fundir y dejar enfriar a un lado. Blanquear la mantequilla con el azúcar durante unos minutos y añadir los huevos, uno a uno, incorporándolos bien. Tamizar dos veces las dos harinas con la maizena y la levadura química. Añadir la mitad a nuestra masa hasta incorporar. Añadir aquí el café templado y el chocolate, que debe estar más o menos a la misma temperatura. Nunca caliente. Incorporar batiendo a velocidad suave-media durante un par de minutos. Añadir el resto de la harina e incorporar sin batir demasiado. Verter al molde y llevarlo al horno unos 50 minutos si es una tarta. Para los cupcakes, ya sabéis, unos 20-23 minutos.

Mientras, preparamos el frosting. El fluff de frambuesa. "¿Dónde has estado toda mi vida?!" Si no tenéis a mano, se pueden fundir nubes con un poquito de agua -removiendo para que no se quemen y dejar enfriar-. También sirve el fluff de fresa.
Pues eso, pomamos la mantequilla y la incorporamos con el azúcar glasé. Añadimos aquí los 200 gr. de fluff en dos o tres veces (se suele dar un golpe de calor, pero yo lo utilicé tal cual y se incorporó sin problemas). Le daremos suavidad con 100 gr. de mermelada de frambuesa o puré de frambuesas bien escurrido. No necesita colorante pero si queréis, añadirlo en este momento.

Sacamos la masa del horno, la dejamos templar unos minutos en el molde y trasladamos a una rejilla para que se enfríen por completo.

Preparamos la salsa de chocolate. Troceamos 100 gr. de chocolate con chili con 50 gr. de chocolate normal y lo derretimos. Añadir aquí la mantequilla o la nata para que no se nos cristalice (que para mi tiene su punto que se quede duro, como una concha o un escucho, casa bien con el personaje, jejeje).

Y montamos:
Retiramos el corazón de los cupcakes y lo rellenamos de puré de frambuesas y mermelada (esto le da un toque genial, no dejeis de hacerlo, eh?). Tapamos. Cubrimos con nuestro frosting de nubes (preparado en una manga rizada). Vertemos un poquito de salsa de chocolate picante atemperada sobre nuestro frosting. Añadimos los sprinkles. Coronamos con una frambuesa bonita.
Y nos queda tal que asi. Bonito, ¿a que si?




Para la tarta, yo la corté por la mitad, capa de mermelada de frambuesa, capa de frosting de nubes. Segunda capa de bizcocho. Resto de frosting de nubes para cubrir todo el bizcocho con espátula.
Verter el resto de la salsa de chocolate para que caiga graciosamente por los bordes. Decorar al gusto, con unas frambuesas o sprinkles o ambos.





Como quería enseñarles a estas chicas -Cumberbitches- lo que había hecho, añadí además un cake modelado en fondant de corte victoriano que estaba haciendo previo a mi consulta. Este cake es un dummie. Su diseño también tiene la temática de la serie: el patrón de la superficie es un rasgo distintivo de la serie, la pared del apartamento de Sherlock Holmes, con un smiley amarillo pintado y "disparado". Pintado a mano alzada. No es un trabajo muy fino pero es de mis primeros pasitos pintando sobre fondant. Un toquecito victoriano por aquí y unos relojes antiguos sobre stencil por allá y listo.




Según creo, también les ha gustado. De hecho, me dedicaron unas bonitas palabras en tumblr, en un podcast que realizan y me quieren conocer y entrevistar para una revista de sugarcraft.

Os cuento que lo que estoy haciendo ahora mismo sigue la misma temática, pero es un diorama realizado en pasta de azúcar. Me estoy quedando ciega de tanto detalle pero estoy quedando muy contenta. Si escribo ahora mismo es porque necesito que se sequen algunas piezas antes de seguir trabajando en él. Si consigo terminarlo y no morir en el intento, aquí os lo enseñaré.

Y ya. Si habéis llegado hasta aquí, muchas gracias por leerme. Adaptarte a un país que no es el tuyo, ni tu idioma nativo, habiendo dejado todo atrás es duro pero poder contároslo aquí es importante para mi.



Yo y mis frikadas. Creo que me dedicaré a eso. Se me da bien esa temática.
Y ser una Drama Queen y una Cumberbitch. Os quiero. De verdad. Promise!





Nota: A Benedict Cumberbatch podeis encontrarlo en el cine de la esquina ahora mismo. Seguro. Este año 2013 ha sacado 5 films, la serie, varios cortos y numerosas locuciones: es Julian Assange en "El Quinto Poder", el malvado -y potentísimo- Khan en "Star Trek Into Darkness", el dragón Smaug y el Nigromante en "El Hobbit II" y también aparece en "12 years a slave" (peli que merece mucho la pena verse, y no lo digo por que salga él) y en "August: Orange County", con una grandísima Meril Streep.

Qué poderío de hombre, qué ojos tiene y qué voz, señoras, qué voz! Jajajajaja





lunes, diciembre 23, 2013

Chocolate y Naranja. Aero Orange Chocolate Cupcakes! Merry Xmas!

Winter is already here, Sweetie!

Venir al principio del invierno a vivir a Belfast, incluyendo pasar la Navidad aquí, no ha sido una de las mejores ideas, según me advierten buenas gentes españolas que ya viven aquí.
El sol, esa bola de fuego que abrasa las calvas españolas casi todo el año, se echa mucho de menos.
Y no tener sol sino mucha muchísima lluvia -tanta que aquí no se paga- y más con la llegada del invierno, aquí esta murcianica extraña mucho de menos su casa, su gente y su clima.
Verdad verdadera.

La comida, afortunadamente, no tanto, dado que la mayor parte de frutas y verduras proceden de España. Un alegrón me llevé al descubrir que los floretes de brocoli provienen de campos cercanos a mi hogar en Lorca! Así que tengo la cocina llena de naranjas y mandarinas españolas y así pesa un poquito menos la distancia.
Si a eso le sumamos el amor que tienen aquí por los chocolates raros, mezclados de forma impensable y de dispares calidades, ya tenemos cosas que hacer y que inventar!

Aquí he descubierto las chocolatinas Aero. Las he visto de chocolate, menta y naranja. Chocolate con leche y un relleno con muchas burbujitas por dentro! Riquísimo! Menos mal que ahora soy una adulta responsable y no me gasto mucho en vicios locos... Más o menos!




Burbujitas de menta!

El caso es que llevo una temporada refinando mis recetas propias, no me gusta comerme un cupcake que solo me sepa a manteca o mascar el azúcar de un frosting. Para mi es desagradable y poco saludable. Así que siempre busco las combinaciones más ligeras, menos saturadas de grasa y azúcar, más zumo natural y menos esencias y quimicos. Quizá por eso tampoco soy muy fan del fondant, aunque estéticamente me fascine.

Pues bien, mi receta de la magdalena de chocolate definitiva! Ya la tengo! Y con ella y una pizca de naranja, me han salido unas magdalenas alucinantes. Eso, unido a un frosting ligerisimo y muy aromático y sabroso y ya tenemos el vicio más sano al alcance del diente!

Chocolate y Naranja, mis sabores favoritos en Navidad!



Cupcakes de Chocolate y Naranja, estilo Aero Orange Chocolate.*

*No os preocupeis si no las teneis a mano porque no hacen falta para esta receta, solo las usé para la decoración, más fácil imposible!

Ingredientes para 12 cupcakes.

60 gr. mantequilla pomada
150 gr. azúcar
1 huevo a temperatura ambiente
1/2 naranja bien limpia, tanto su zumo como su ralladura.
140 ml. de buttermilk (leche entera con una cucharada de zumo de limón, dejado 10 minutos)
20 gr. cacao en polvo
150 gr. harina normal
1/2 tsp o 3 gr. de bicarbonato
1/2 tsp o 3 gr. de levadura química

Frosting:
250 gr. azúcar glas tamizado
125 gr. mantequilla pomada
1 naranja entera, bien limpia. Zumo y ralladura.
1 1/2 tbsp o 20 ml de leche
1 gotita de colorante naranja (opcional, yo no se lo puse)


Al lío:
Precalentamos el horno a 180º y preparamos la bandeja con 12 capsulas.
Preparamos también el buttermilk en caso de hacerlo casero. A mi me gusta más hacerlo, la verdad.
Blanqueamos la mantequilla con el azúcar unos minutos y le añadimos el huevo, la ralladura y el zuma de la media naranja. Batimos un poquito más. Parecerá cortado, tranquilidad, que esto es normal. Le damos un golpe fuerte de batidora y arreglado.
En un bol aparte mezclamos la harina, la levadura, el cacao y el bicarbonato. Tamizamos y vertemos la mitad en nuestro bol. Batimos suavemente, hasta integrar, sin pasarnos. Verteremos entonces nuestro buttermilk. Podeis alternar las partes todo lo que querais, hecharlo en de una vez o en varias, pero siempre es mejor acabar con ingredientes secos. Así, tras integrar el buttermilk -que yo lo vierto de una vez-, vierto el resto de la mezcla de harina y una vez integrado, ya lo tenemos.
Lo llevamos a las capsulas, repartiéndolo equilibrado y lo llevamos al horno, 25 minutos.

Mientras, preparamos el frosting.
En el bol verteremos la mantequilla pomada y la ralladura de naranja y le daremos un golpe -en las mezclas con ralladura de cítricos, cuanto antes lo agregemos mucho mejor, más tiempo y mejor se aromatizarán el resto de ingredientes de nuestras mezclas-.
Añadiremos, entonces, el azúcar glas tamizado, el zumo y la leche y muy suavemente integraremos todos los ingredientes, con cuidado al principio y cuando ya esté casi y no salga volando el azúcar, le daremos un golpe fuerte de batidora. Antes de esto es cuando hay que añadirle la gotita de colorante en caso de querer hacerlo. Darle un batido fuerte le mete aire a la mezcla y la blanquea, la vuelve más ligera, suave y homogenea. Pero debe estar todo integrado. Si lo hacemos antes corremos el riesgo de que se nos corte la mezcla y de que se nos convierta la cocina en Los Pirineos, juas!

En caso de que se nos corte este frosting -alguna vez ha pasado- yo tengo dos formas de arreglarlo. Si es poca cosa, le pongo uno poquito más de azúcar, cosa que detesto, por otra parte aunque lo arregle. Pero también hay otra opción. Y es la de igualar las temperaturas.

Cuando se nos corta la buttercream es porque al añadir algun ingrediente, estaba a diferente temperatura del resto. Leche y mantequilla. Horror!

¿Qué hacer si se nos corta la buttercream?

Pondremos nuestra mezcla en un bol apto para microondas o lo llevaremos al baño maría. El objetivo es volverlo líquido, es decir, igualar la textura y la temperatura. Y lo dejaremos enfriar, removiendo de vez en cuando. Cuando esté frio pero no firme, lo llevamos a la nevera un rato, media hora, una hora, dependiendo de la cantidad, echándole un vistazo y removiendo de vez en cuando, para que la temperatura y la textura sea igual en toda la mezcla. Una vez tenga la textura que buscais, de vuelta al bol, golpe batidora y listo. Puedo decir que me ha funcionado cada vez que lo he tenido que hacer.
Se tarda más, pero hemos salvado nuestra crema y el día!

Pues eso, mientras hemos hecho nuestro frosting, los cupcakes se han hecho y los hemos sacado a una rejilla a dejar que se enfríen por completo. Solo entonces meteremos nuetra crema en una manga con boquilla rizada -o al gusto- y a decorar!
Un trocito de aero en cada uno de ellos pero también se le puede poner una gominola de naranja, un lacasito o lo que gusteis. Os garantizo que eso será lo de menos! No están pesados en absoluto, es como estar comiendo un batido de naranja!




Si os acercais a la pantalla, se pueden oler desde ahí!!





Y nada más, salvo que os deseo lo mejor. La mejor de las nochebuenas posibles y la mejor de las Navidades. Este será mi primera Navidad lejos de mi familia pero vosotros la haceis un poquito más cálida y fácil porque también sois parte de la familia!



Merry Christmas!!


miércoles, diciembre 11, 2013

Next stop, Belfast. Keep calm and eat a chocolate chili cookie.


Demasiado tiempo, demasiadas cosas.
Ya hace diez años me decía mi profesor de diseño web que un blog se tiene para actualizarlo periodicamente o no se tiene. También es cierto que me dejó tirada con mi Trabajo Fin de Carrera así que como que poco me importa lo que dijera. Aunque sé que tenga razón.

Los que me seguís sabeis por dónde voy, que soy más directa y rápida, que mi conexión no es la que era y que mis pasos -ahora helados- me llevan por tierras lejanas una vez más, concretamante hasta Belfast, capital de Irlanda del Norte.

Para aquellos que se lian -yo la primera- Irlanda del Norte es un territorio ubicado al norte de la isla de Irlanda, pero dicho territorio es propiedad de Reino Unido. Eso, de momento y que se sepa.



Seguro que os suenan los lios que se traia esta gente del Ulster, a que si?
No entraré en detalles sociopolíticos ni macroeconómicos porque aquí liarse con estas cosas es peliagudo. Donde vivo debo tener cuidado hasta al señalar mi procedencia, ya que es un barrio no independentista. Es decir, en este barrio son fieles a la Corona Británica y a la Reina, y como tales, no son católicos. Puede que yo tampoco lo sea, pero solo por decir que soy española, hay quien puede pensar aquí que soy católica, si o si. Algo así como los que generalizan y afirman que en Méjico solo hay santeros. Insuficiencia cultural, que se podría decir. Y siempre sin ofender, que acabo de hablar con mi vecina tras mis primeros tres meses aquí y es una señora abuelita la mar de amable y cándida.

Qué más? Fotos. Bueno, aún no tengo ninguna. Mentira, sí que tengo, pero mi cámara se rompió camino del curso en Loretta's del bouquet de flores allá por junio y no conseguí arreglarla. Y luego vino la mudanza supersónica y apocalíptica, y bueno, en fin, que tengo algunas fotos de la ciudad pero aún no sé dónde están ni como pasarlas al ordenador porque no encuentro los cables.
Sé que vivo en una casita de dos plantas de estilo victoriano, cerca de 100 años que tiene, de esas de ladrillo rojo y adyacentes a otras muchas casitas iguales, en un barrio humilde y obrero.
Si miro the bright side of life, casi me recuerda a esto -salvando las distancias, vamos-.





Peeeeero, así está la cosa. Llevo mucho atraso con todo, empezando conmigo misma, mi circunstancia y mi camino. Del blog, como os decía, no hablo. Así que vamos a por esas galletas de chocolate con chili, superespeciadas y superespeciales, ideales para preparar en un momento, para regalar y para sorprender (yo, al menos, me he quedado gratament sorprendida!).







Galletas de chocolate con chili (12 unidades grandes)

120 gr. harina normal
15 gr. cacao
15 gr. levadura química
5 gr. bicarbonato sódico
5 gr. canela molida
50 gr. azúcar moreno (cuanto más fino mejor)
50 gr. mantequilla pomada (no derretida)
1 huevo a temperatura ambiente
5 gr de chili -en copos o en polvo-. Cuidado con esto, podeis ponerle menos si no os atreveis. ^__^
60 ml de miel clara o sirope agave o golden syrup, lo que mejor tengais a mano -yo usé golden syrup-.
100 gr. trocitos o gotas de chocolate negro.
Azúcar glás para espolvorear.

Nota: esta receta es del gran Sweet Paul, adaptada de sus "Spicy Mexican Chocolate & Cinnamon Cookies". Yo la he adaptado a mis gustos y mi cocina. Por eso, en su momento le puse una cucharada más de sirope y un par de gramos más de chili en copos o no le puse licor de café en absoluto. Cuestión de gustos. Os puedo decir que estas galletas están tremendas, picantonas y diferentes. Estoy muy contenta con el resultado, palabrita de girl scout.

Proceso:
Precalentar a 180º. Mezclar todos los ingredientes secos en un bol, bien tamizados: harina, cacao, levadura y bicarbonato, canela y azúcar moreno. Añadir la mantequilla e incorporar hasta conseguir una textura arenosa (cuidado con batir fuerte, la mantequilla se puede apelmazar). En este punto, batiremos nuestro huevo con el sirope y el chili y lo incorporaremos a nuestra mezcla "arenosa" para que haga una masa. Si la notais muy seca, o que no agarra, incorporar un poquito más de sirope, apenas 5 ml más. Al final, incorporad las gotas de chocolate.

Preparad una bandeja con papel sulfurizado o antiadherente. Haremos bolitas del tamaño de una nuez con nuestra masa y las colocaremos en la bandeja, dejando sitio entre ellas. Unas 12 por bandeja deben ir bien, ya lo digo, salen grandes. Si quereis hacer pastas más pequeñas, hacedlas en dos veces, dos bandejas. Double de cookies, double de fun, ya sabeis.
Las aplastaremos un poquito y por ultimo, espolvorearemos el azúcar glas por encima antes de meterlas en el horno unos 8-10 minutos.

Sacamos la bandeja, dejamos enfriar un poquito y las traspasamos a una rejilla para dejar que se enfrien por completo. Y ya, a disfrutar!

Si las haceis, por favor, contadme que tal! Vereis que con un poquito de helado de vainilla y un culín de rioja podeis cerrar la tarde como reyes!

Y ya. Un besazo desde las tierras frias de Irlanda!


sábado, agosto 17, 2013

Bizcocho de canela y crema de cacao con avellanas



También llamado Cinnamon Nutella Cake.

Fácil de preparar, fácil de comer, fácil de transportar. Este bizcocho es lo que se llama un Gateaux de Voyage propiamente dicho. Estupendo para una merienda con un buen té de flores o un picnic de principios de otoño.

Tengo unos amigos que siempre me andan retando con postres y barrabasadas culinarias y este cake apareció cuando me propusieron algo "British" ya que ellos lleva lo British en sangre.
Y como los vientos de mi camino me soplan ahora desde aquellas islas pues igual es el destino o la suerte, que por fin, un bizcocho me responde correctamente a lo que llevamos de verano. Qué horror de horno en verano y vivir en Murcia, o al norte de África como suelo decir yo!



"Pero no llames al otoño, Isa, y estira un poquito más el verano!!" Me dice Sweet Gaby! Más todavía!! Pero si llevo viviendo en verano desde el mismo mes de enero, allá en el emisferio sur! Que fué justo acabarse el verano en Wellington cuando volví al verano murciano, que dura 6 meses más que en el resto de España!! Estoy de verano ya hasta el gorro, eso es asi!

¿Se nota que tengo el aire acondicionado dándolo todo y el pobre no da más de si?

Pues eso. Que venga ya el otoño, por los mismos mengues!





Cinnamon Nutella Cake, receta de Mary Cadogan, en BBC Good Food (me encanta esta página) y adaptada un poquito a la magia de mi despensa -y ya vereis porqué-.

175 gr. mantequilla pomada a temperatura ambiente
175 gr. azúcar moreno
3 huevos a temperatura ambiente (siempre saco los huevos y la mantequilla unos 60-90 minutos antes de trabajar con ellos).
1 tsp de esencia de vainilla
200 gr. harina normal
1 tsp levadura en polvo
2 tsp canela en polvo
1 tsp mixed spice (una habitual mezcla de especias de origen británico compuesta de gengibre, canela, nuez moscada y pimienta de jamaica)
4 tsp de nata 35% (la receta original utiliza leche)
4 tbsp de nutella o cualquier otra crema de cacao con avellanas
50 gr. de avellanas troceadas (en mi caso usé pistachos)

1º Engrasar un molde redondo de 20 cm. y precalentar el horno a 180º (en condiciones normales, con mucho calor se puede cocer a 160º y subir a 180º los últimos 20 minutos y/o cubrir la parte superior con papel de aluminio para que no se nos queme).

2º Blanquear la mantequilla con el azúcar unos minutos e ir añadiendo, uno por uno, los huevos "until light and fluffy" (me encanta esa expresión) y homogeneizar. Añadir la cucharita de vainilla.

3º Tamizar juntos en bol aparte la harina, la canela, el mixed spice y la levadura. Añadir a nuestra masa y mezclar un poco.

4º Añadir entonces las 4 cucharaditas de nata.

Magia: El añadir en este punto leche semidesnatada, leche normal, yogur o nata hará que nuestro bizcocho sea más o menos esponjoso. ¿Porqué he utilizado nata? Porque la receta original lleva harina floja y la mia no, de modo que mi bizcocho tendrá más "cuerpo" que con harina floja de modo que le aporto "suavidad extra" empleando nata.

5º Mezclar todo durante un par de minutos hasta que nuestra masa esté suave y homogenea.

6º Verter 3/4 partes en el molde que tenemos preparado y sobre esta masa, las cuatro "bolas" de crema de cacao o nutella. Cubrirlo todo con el resto de nuestra masa y remover ligeramente, solo un poquito, con un tenedor o un pincho de cocina para que se nos mezcle un poquito la nutella por dentro del bizcocho. No conviene que sobresalga porque se quemaría y amargaría el sabor de nuestro bizcocho.

7º Verter sobre nuestra masa los trocitos de avellana o pistacho en mi caso -me gusta más el pistacho que a un tonto un lápiz (que también es mi caso), además, estos amigos mios no son fans de las avellanas, así que pistachos o cualquier fruto seco de cáscara dura va genial; vease pistacho, nueces, amendras...-.

8º Llevar a horno a media altura y cocer entre 55 minutos y 1 hora y 10 minutos. A partir de 55 minutos debeis vigilarlo, si al pincharlo sale seco, ya sabeis que es hora de sacarlo y dejarlo enfriar en el molde 10 minutos antes de sacarlo a una rejilla que termine de enfriar por completo.

Y a merendar!!