lunes, abril 08, 2013

Aotearoa, un periplo de los gordos. Parte 1.

Mira que no escarmiento! Ni sé cuántas entradas tengo ya en borradores y no termino de concretar nada para publicar que me parezca bien y no, eso no está nada nada bien.

En primer lugar, qué gusto volver a casa tras volver del Fin del Mundo! Llegamos ayer tras casi 72 horas de viaje pero solo 2 días ¿como es eso? Hijosmios, los husos horarios, una noche larguíiiisima en un avión lleno de señores gordos, niños feos y garrulas desconsideradas que inclinan el asiento demasiado hacia atrás y no te dejan espacio salvo para acordarte de los hijos de la Gran Bretaña.

Wellington, Nueva Zelanda. ¿Y a cuénto de qué me he ido tan lejos?


Centenario Cable Car en la ladera de Wellington, con vistas al Hook Harbour y la ciudad.


Pues a lo que todos, a buscar un futuro mejor que España no garantiza. El problema es que ya no hay tierra sin plaga y aquel lugar, un verdadero paraíso natural, comienza a tener termitas y no hemos tenido suerte. Así que, dado que no podíamos volver antes (NZ tiene una legislación muy estricta sobre la inmigración, cualquiera que vaya, debe tener también billete de vuelta, de no tenerlo, no te dejan entrar en el país, entre otras muchas restricciones loquísimas).
El caso es que decidí aprovechar la estancia para aprender, ver, estudiar y aprovechar lo que la ciudad llamada así misma "The coolest little capital in the World" tenía que ofrecer.


Pequeño recodo del muelle de Wellington, Museo Nacional Te PaPa al fondo, verano en febrero.


Y es verdad que es cool y little, una ciudad pequeña, bonita, cuidada y universitaria. Verse en mitad de Cuba Street sin que haya alguien tocando, cantando o actuando es imposible! Y lo mejor es que todos lo hacen genial! Festivales, fiestas de barrios, mercadillos artesanales, y lo mejor de todo, un sentimiento de camaradería, generosidad, civismo y positivismo. Y eso, viniendo de España, se me hizo rarísimo! Todo el mundo te pregunta como llevas el día y lo raro es que de verdad les importa! Si no les contestas te cuentan el suyo! Me costó semanas no desconfiar de tanta amabilidad, jajaja!



Underscore Orckestra, Gipsy Jazz tocando en mitad de Cuba Street.  



El caso es que esa alegría y "hipsteridad" (si, ya me entendeis) se complementa con unas costas en mitad del pacífico acojonantes y una vegetación selvática casi salvaje, todo muy exótico y abrumador. No por otra cosa, estas islas se están haciendo un hueco en la industria cinematográfica aparte de que Peter Jackson vive aquí y El Señor de los Anillos y El Hobbit solo se podían rodar en un sitio como este.


Al  igual que Hobiton, existen otros parajes como la aldea élfica, Rivendell (pero están desmontadas, restan parajes naturales con descripciones y fotografías de los rodajes. Respetuosos con su entorno).


He abierto este post con esa Parte 1 porque me gustaría profundizar en lo que he aprendido allí, lo bueno y lo malo, que también lo tienen y no es baladí. Esta primera parte solo será para poneros en contexto, la segunda, hablaré de su comida y del asunto "reposteril" que es el que me interesa contaros, bastante paradójico y curioso.
Para entender "lo malo" del pueblo "kiwi" hay que centrarse en su breve historia, que está siendo escrita a día de hoy.



Talla maorí en la roca del Lago Taupo, en el centro de la Isla Norte.


En el 950 d.c. llegaron las primeras canoas maories, procedentes de otras islas del pacífico al territorio que vinieron a llamar Aotearoa "La Tierra de la Gran Nube Blanca", Nueva Zelanda. En 1769, el británico Capital James Cook llegó a las islas y comenzó el proceso de "colonización" que perdura hasta día de hoy dado que las negociaciones fueron de todo menos pacificas.*

*En España hay editada una trilogía literaria escrita por Sarah Lark muy costumbrista que refleja muy bien aquellos días en los que la colonización británica llegaba a costas neozelandesas. Recomendable para aquellos que quieran saber más pero con un punto literario muy ligero.



Detalle de canoa Maorí en el muelle de Wellington. El Waitangi Day celebra la primera Constitución y Firma de paz entre los maoríes y los colonos británicos.




El pueblo maorí es de naturaleza beligerante, muy tradicional y cerrado al pueblo británico; aunque viven con ellos y entre ellos, apenas se han mezclado, prefieren vivir en sus reservas y tienen sus propias costumbres. Y a decir verdad, parecen mucho más "dignas" que las que he observado en el pueblo "pakeha" "hombre blanco", los kiwis de origen europeo.

Guerreros maoríes representado su danza de guerra. Pa cruzarse con ellos cuando no estaban representando!

Así, si alguno siguió el año pasado el mundial de rubgy, sabrá que ganó el equipo neozelandes conocido como los All Blacks y era famosa su forma de arrancar cada partido, un Haka de guerra que acojona a cualquiera y que, según la letra, te deja claro que no tuvo que ser fácil para los primeros británicos intentar residir aquí. El cómo lo consiguieron fué como siempre: dándole armas a nativos enfrentados y dejar que se mataran entre si hasta diezmarlos.  Eso cabrea a cualquiera, o si no, mirad el Haka "Ka Mate", el canto guerrero que inbuye a los nativos en el espíritu de la guerra. No perdeos la letra, que vereis que ganas de salir a la calle a repartir leña!




Da igual cuántas veces lo vea, si lo representan hombres, mujeres o niños, siempre siempre sobrecoje. Y si llevan sus tradicionales tatuajes en rostro, brazos y cuerpo, ya os podeís hechar a temblar!

Esta lucha aún sin resolver en algunos territorios del país se resuelve en que los británicos que llegaron aquí no eran como los australianos o los norteamericanos, los primeros residentes eran ricos británicos que podían y querían permitirse una residencia en las colonias. Este snobismo inicial propició que la cocina neozelandesa se desarrollara basándose completamente en los gustos importados del viejo continente sin prestar atención a la riqueza natural del país en que residían. Esto ha evolucionado en una paradójica y extraña visión de la alimentación.

Pero eso os lo contaré en la próxima. Si habeis llegado hasta aquí leyendo y os ha parecido interesante, por favor, decídmelo! Gracias por estar ahí! Comentad!

Mi maridín y yo en el lugar donde los Hobitts se escondían de los bichos negros a caballo (Nazguls! me gritan por ahí!)


4 comentarios:

Susana Bralo dijo...

Si, me ha encantado! Espero la segunda parte...

Conchi muchodulceypocosalado dijo...

A mi me ha gustado, pero estar hay con ustedes.

María dijo...

Ésta entrada se me ha hecho corta, quiero segunda parte :3

María dijo...

Ésta entrada se me ha hecho corta, quiero una segunda parte! :3